Envases de bienestar

A partir de un estudio de mercado realizado por Benjamin Punchard, Global Packaging Director de Mintel Group, repasamos cómo la pandemia ha cambiado las expectativas de bienestar de los consumidores.
En un mundo marcado por la pandemia del Covid-19, donde todos nuestros cuidados de higiene se han maximizado y la amenaza del contagio está siempre latente, los envases de cartón pueden sumar una cuota de bienestar emocional muy importante a todos los consumidores.
Estas son parte de las conclusiones que ha generado el reporte 2021 Global packaging trend: packaging touchpoints de Mintel Group, donde se destacan datos cruciales como el hecho de que el 69% de los consumidores estadounidenses consultados prefieren comprar productos en envases que reciben la protección de los alimentos de cualquier tipo de contaminación externa.
Las realidad es que esta pandemia que atravesamos desde finales de 2019 han generado cambios sustanciales en el comportamiento de los consumidores y sus preferencias: hoy en día es una prioridad preservar la salud física y mental, lo cual incide en cualquier decisión de compra.
Es evidente el papel que deben jugar empresas como SIG en este contexto, comprometidas con satisfacer los más altos requisitos de bienestar e higiene en el envasado de alimentos y bebidas para consumo masivo. Su tecnología de envasado aséptico se adapta a su uso de la forma más adecuada para garantizar la conservación y cuidado de los alimentos, así como una garantía de tranquilidad emocional para los consumidores.
A continuación, revisamos varios puntos cruciales de este estudio:
Conciencia de bienestar
La conciencia del bienestar ha crecido y se ha fortalecido en los consumidores. Esta es una de las conclusiones más destacadas del informe Health Undefined, que evalúa las tendencias de consumo global en 2021. ¿Cuáles son las implicaciones para las marcas? En principio, es una oportunidad para establecer nuevas reglas considerando que las prioridades de las personas, que se enfocan en la acción de compra, han cambiado. Y estas nuevas reglas, nuevos parámetros para generar la fuerza de la confianza y la lealtad, se pueden aplicar concretamente en la botella.
¿Por qué en los envases? Porque estos juegan un papel fundamental en la percepción de higiene y seguridad de los productos que los consumidores llevan a sus hogares. No existen preocupaciones y riesgos de contagio, cualquier innovación relacionada con materiales y estructuras de empaque que garanticen el uso higiénico y antiviral de los alimentos será bienvenida.
En otras palabras: hoy en día la innovación debe estar enfocada en garantizar los más altos estándares de higiene.
La revalorización del proceso aséptico
En Junio de 2020, el 71% de los adultos consultados por el Grupo Mintel en España dijeron que habrían desinfectado sus compras al llevarlas a casa. Esto indica una clara necesidad de verificar una protección visible de los productos, con barreras físicas que minimicen la eliminación de cualquier posible contaminación de alimentos, bebidas, productos de limpieza y productos de cuidado personal.
El envase, por tanto, puede proporcionar una clara sensación de seguridad física a su consumidor final. En este punto, SIG ha demostrado ser pionera en la producción de envases de cartón antiséptico, fabricados con capas protectoras que le dan resistencia y forma en el exterior (cartón crudo), conserva los envases impermeables (polietileno de alta calidad) y protegen el producto contra la luz, oxígeno, olores y cualquier otro agente externo (capa fina de aluminio).
La tecnología de llenado aséptico SIG, además, garantiza el tratamiento del producto, respetando los más altos estándares de higiene y esterilización, añadiendo el cierre hermético del envase que evita cualquier posibilidad de recontaminación. Este podría dividirse en etapas clave: el proceso aséptico, mediante el cual los alimentos y bebidas líquidas se calientan rápidamente a temperaturas ultra altas antes de enfriarlos inmediatamente; y el llenado aséptico en una cámara estéril, desde donde se llenan los recipientes estériles y se sellan ultrasónicamente por encima del nivel de llenado para evitar que las partículas del producto queden atrapadas en el sello.
Queda claro que la calidad del envasado de los productos y su potencialidad antiséptica es clave para garantizar hoy en día la fidelización de los consumidores. No obstante, el desafío para las marcas no solo reside en sus acciones y procesos para mitigar los riesgos que conlleva el contacto físico de los envases (durante todo el proceso de embalaje, transporte, distribución, exhibición, entrega, dispensación, almacenamiento y conservación), sino también en lograr transmitir tranquilidad emocional a sus consumidores.
El poder del mensaje en cada envase
Más allá de la salud física, el envasado de los productos puede ayudar aliviar la ansiedad y promover la calma. Este es uno de los puntos más interesantes del informe de Benjamin Punchard, donde se pone en evidencia la importancia del awareness en la relación que toda marca tiene con sus potenciales clientes: los envases que tienen en consideración las prácticas de consumo y/o que ofrecen soluciones de bienestar mental y emocional pueden ayudar a mitigar el estrés que ha traído la pandemia a nuestras vidas cotidianas.
En otras palabras, desde el envasado/empaquetado las marcas pueden impactar positivamente en la salud mental de sus consumidores. ¿Cómo? Siendo un vehículo o mensajero para hacer circular informaciones positivas tales como consejos de cuidados sanitarios, medidas de prevención o mensajes de concientización que sean relevantes tanto para el consumidor final como para toda la comunidad de la que forma parte.
De esta manera, a través del envasado las marcas pueden asumir un rol tranquilizador clave, ayudando a las personas a adoptar comportamientos más responsables o comunicando datos positivos que las hagan sentirse bien, por ejemplo: dando a conocer quiénes son los héroes locales de su comunidad (personal médico y sanitario, rescatitas o empleados de establecimientos que ofrecen productos esenciales).
En este punto, SIG nuevamente se encuentra a la vanguardia al ofrecer a sus clientes envases con diseños diferenciados y atractivos para comunicar este tipo de mensajes, tales como el combismile, que ofrece una mayor visibilización desde los estantes y permite generar conceptos de diseño gráfico únicos.
Pero el límite no es solo la impresión exterior del envase. Las comunicaciones pueden trascender los límites físicos de los envases con soluciones como la tecnología Pac.Encage, que mediante un código QR permite a los consumidores conectarse con la marca desde su dispositivo móvil y ampliar cualquier tipo de información relevante que les genere tranquilidad en estos tiempos de incertidumbre, además de crear un enlace virtual con la marca para interactuar u obtener beneficios adicionales (como la participación en concursos/sorteos). Una solución innovadora que fortalece la transmisión de bienestar.
Con todos estos datos, queda claro el rol que cumplen hoy en día los envases para llevar mayor tranquilidad a los consumidores en medio de un contexto donde, además de afianzarse la exigencia de una estricta conservación sanitaria de los alimentos, se ha vuelto crucial la transmisión de informaciones positivas para fortalecer la fidelización y el awareness de las marcas.