Las bebidas de almendras se perfilan como protagonistas para 2023

La versatilidad de su sabor hace que las almendras sean las elegidas indiscutidas para las nuevas propuestas de la industria, que son cada vez más demandadas por los consumidores -sobre todo- de la generación “millenial”, quienes priorizan los beneficios para la salud a la hora de elegir qué beber.
El crecimiento de este tipo de bebidas es tal que en el último año su consumo representó un aumento del 52% en comparación con el año anterior. De acuerdo con un estudio de Datassential, la bebida de almendras es más popular que cualquier otra bebida de origen vegetal, con aproximadamente el doble de consumidores semanales, y todo indica que en 2023 esta tendencia seguirá profundizándose con más opciones adaptadas a todos los gustos.
En línea con este posicionamiento ininterrumpido, es importante destacar que los consumidores manifiestan un entusiasmo creciente por los productos de origen vegetal, lo que ha creado una nueva oportunidad en las formulaciones congeladas no lácteas creadas con bebidas de almendras, formando parte también del desarrollo de menús para los creadores de alimentos.
Además, las formulaciones de bebidas a base de almendras pueden proporcionar algunos de los niveles más bajos de calorías y azúcar identificados en los productos lácteos y de origen vegetal. Lo que se suma a su sabor neutro y ligeramente almendrado como complemento para las mezclas de ingredientes en bebidas, lo mismo que ocurre con las frutas y granos que pueden equilibrar los sabores más predominantes de las proteínas añadidas.
Para que ningún atributo de las bebidas de almendras quede fuera, los envases de cartón aséptico que ofrece SIG aseguran la conservación del sabor, los nutrientes y la textura en un packaging diseñado para acompañar al consumidor en sus actividades diarias. Por otro lado, los envases de cartón aséptico de SIG son sustentables debido a que están fabricados con material sostenible y son totalmente reciclables, cuentan con certificación FSC™ y su huella de carbono es hasta un 70 % menor que la producida por otro tipo de envase.