Los retos de la industria 4.0

L a importancia de una producción efectiva, automatizada y sustentable ha influido notablemente en la evolución de la maquinaria del sector alimenticio.
Eficiencia, productividad y tecnología. Estos podrían ser los tres pilares que sostienen el desarrollo innovador de las industrias de cara a la tercera década del siglo XXI. De acuerdo a un informe difundido por el Harvard Business Review, el reto de la humanidad es poder alcanzar el 2050 un nivel de producción de alimentos en todo el mundo que, al menos, duplique los niveles registrados en el año 2005. La inversión y los esfuerzos de las grandes empresas para poder llegar a este objetivo se centra en los siguientes factores:
Velocidad y adaptación
Todo fabricante de alimentos y bebidas debe ser capaz de adaptarse rápidamente a las nuevas exigencias del mercado ya las demandas, cada vez más cambiantes, de los consumidores. Esto dentro del marco explicado anteriormente, donde los niveles de producción y optimización deben estar en constante crecimiento.
Por lo tanto, todo el proceso de envasado y fabricación tiene que ser cada día más eficiente. Para lograrlo, la maquinaria no solo debe ser capaz de preparar más productos en menos tiempo, sino también disponer de un sistema ágil y flexible para poder cubrir distintos tipos de tareas simultáneamente. La paradoja en estos casos suele ser que, con el aumento de la flexibilidad de los activos, la velocidad y la eficiencia disminuyen (y viceversa).
Aquí es donde el desarrollo en la tecnología de llenado que ofrecen empresas como SIG se destacan en el mercado: sus máquinas de formato grande pueden llenar 9 mil envases de cartón por hora , en el mediano esa cifra aumenta a los 12 mil envases por hora y en el formato pequeño las máquinas de llenado de alta velocidad pueden cubrir 24 mil envases por hora. Se cumple así un primer objetivo: lograr un mayor volumen en menos tiempo.
Menos pérdidas, mayor flexibilidad
A lo anterior, se le suma un aspecto clave que determina la efectividad de cualquier maquinaria industrial: la merma. Si no estás familiarizado con el término, cuando hablamos de merma nos referimos a los niveles de desperdicio o pérdidas. Y las máquinas SIG cuentan con la taza desperdicio más baja del mercado, ubicándose por debajo del 0,5%.
El punto clave es que estos altos niveles de efectividad y velocidad de producción no son en detrimento de la flexibilidad, rompiendo la paradoja tradicional que mencionamos anteriormente. De hecho, uno de los principales valores de marca de SIG son los altos niveles de flexibilidad de sus máquinas, ofreciendo a sus clientes tiempos de cambio rápidos para distintos formatos, volúmenes y diseños, sumando la capacidad de manejar distintos tipos de productos en una sola máquina.
Veamos un par de ejemplos: la máquina llenadora CFA 812 es capaz de llenar envases de cartón de tamaño familiar en tres distintos formatos: combibloc, combifit y combistyle, alcanzando llenar hasta 12 mil envases por hora con las mismas condiciones de base. Por su parte, el modelo CFA 1224 es capaz de llenar hasta 9 volúmenes distintos con un solo sistema, produciendo hasta 24 mil envases por hora.
Este tipo de tecnología industrial de SIG le permite a las empresas de alimentos poder adaptarse de manera rápida a las demandas de los consumidores, sin descuidar sus niveles de producción, obteniendo una eficiencia técnica superior al 90% en los resultados concretos obtenidos en la región de América Latina. Si además esto lo logran manteniendo altos niveles de sustentabilidad, estarían mucho más cerca de alcanzar los ideales de la esperada cuarta revolución industrial.
Automatización y desarrollo sustentable
Como último punto es importante resaltar que estos niveles de eficiencia son posibles gracias al avance de las tecnologías de producción, un aspecto vital para que los sistemas de automatización de estas máquinas logren resultados tan destacados (y sigan mejorando). Pero no podríamos hablar de verdadero desarrollo hoy en día si no se toma en cuenta el impacto positivo de estos avances en el medio ambiente.
La sustentabilidad de estas nuevas máquinas de SIG se logra con acciones conjuntas que garanticen el desarrollo de envases de cartón con la menor huella de carbono, la inversión en energías renovables que alimenten todo el proceso de fabricación o la reducción del gasto de agua dulce en un 50% (en comparación con las versiones anteriores de las mismas máquinas).
Esto último sólo puede ser garantizado con el desarrollo de un sistema de monitoreo eficiente que controle todos los procesos de la cadena productiva y evite posibles accidentes y pérdidas de recursos naturales.
En este sentido, SIG ofrece a sus clientes soluciones de monitoreo en línea y automatizados que identifican posibles fallas o ajustes necesarios para mantener el mayor grado de eficiencia en todos los equipos, como el controlador Plant 360, que optimiza todos los aspectos de las operaciones de una unidad de llenado, o el Sistema de Control de Eficiencia (ECS), que recopila todos los datos de las máquinas las 24 horas del día para así identificar al instante errores que interfieran en la cadena de producción.
En definitiva, para ingresar en la Industria 4.0, las empresas de alimentos de alcance masivo necesitan encontrar soluciones tecnológicas avanzadas que no solo mejoren sus procesos haciéndolos más velocidades, eficaces y flexibles, sino también más sustentables. Y en este panorama, sin duda SIG lleva la delantera.